Estos tipos de la derecha son verdaderamente insufribles. Como haya que aguantarlos también en el gobierno del Estado, y llevan todas las papeletas para ello, nos va a salir un prurito difícil de sanar. Se pasan todo el santo día pidiendo cuentas y responsabilidades a los demás y cuando les toca a ellos no dan ni una mísera explicación, pero, eso sí, la culpa siempre, en todo momento y circunstancia, es, tachán, tachán… de los demás.
Tres puñales parece que le han clavao a Mariano por la parte de Levante. El primero, indiferencia, en Castellón, chin, pon. Siete u ocho años ha que se descubrió el pastel (en la hemeroteca de El País deben de figurar los primeros artículos que destaparon la trama corrupta del fulano en cuestión). Y siete u ocho años de evasivas, malos modos, conmigo no va, los malos son los demás, me persiguen, hay una conspiración mediática, la prensa no me quiere pero el pueblo me elige una y otra vez, etc. etc. etc.
El segundo, de traición, allá por Alacant, la millor terreta del món. Ese eslogan lo he leído, mi palabra de honor, en alguna que otra pegatina de esas que adornan los coches de los papanatas, más conocidos por horteras. Otro presidente de diputación involucrado en algo turbio, algo que, desde fuera, se observa como una suerte de traiciones, puñaladas, pagos de favores en forma de adjudicaciones y contratos archimillonarios.
Y el tercero, acero frío, en Valencia, la tierra de las flores, de la luz y del amor, en el que alguien molt honorable como en la canción de los puñales de Rafael de León, o de Quintero, o de Quiroga, que tanto da, se va a quedar al final cara a cara frente a la amarga realidad de los hechos mil veces negados, tergiversados, manipulados, de los que, cómo no, tienen la culpa los otros, los malos, llámense rojos, canallesca, fiscales, jueces o policías.
No sé en este enredo quién asume el rol de cantaor de la famosa baladilla. Para recordarla, nada mejor que repasar la letra y un vídeo del maestro Poveda.
TRES PUÑALES
He comprado tres puñales
para que me des la muerte…El primero, indiferencia,
sonrisa que va y que viene
y que se adentra en la carne
como una rosa de nieve.El segundo, de traición;
mi espalda ya lo presiente,
dejando sin primavera
un árbol de venas verdes.Y el último acero frío,
por si valentía tienes
y me dejas, cara a cara,
amor, de cuerpo presente.He comprado tres puñales
para que me des la muerte…




#1 by Talahasse on 24/Julio/2010 - 22:38
Si sólo fueran tres puñales no iría tan mal. La verdad es que parece que le hubieran dado la que en la encerrona de Julio Cesar. De todos modos no es sólo culpa suya si no del modelo que tiene esa gente del PP desde hace ya bastantes años…
#2 by Corpi on 25/Julio/2010 - 1:34
Tenía que ver Canal 9, parece que aquí vivimos en el país de Nunca Jamás y que cuando nos levantamos de la cama ya lo tenemos todo hecho, la nómina en el banco y no hay que ir a trabajar, sólo a la playa y a pasarlo bien, que el Dios Camps vela por nosotros y no nos va a faltar de nada.
#3 by Pepe on 28/Julio/2010 - 13:46
¡Qué contraste entre esas heridas y las del poema de M. Hernandez “Llegó con tres heridas”: la del amor, la de la vida y, por disfrutar de ambas, la de la muerte!
Carmen