No sigo el día a día de la realidad de los pueblos del mundo. Teniendo, como tengo, la cabecita loca de tantas cavilaciones (Chano Lobato decía), si le añadiera más leña, el torrao echaría chispas. Por eso, ignoro en qué habrá quedado aquel famoso plan de “hambre cero” y si ya se ha erradicado el hambre en su país, como se proponía el presidente Lula que, según las crónicas, la había vivido en carne propia. (Lula que, por cierto, es de los poquísimos jefes de estado que aparece por la cumbre del hambre y clama contra la injusticia. Los popes de los países ricos andan enfrascados en la competición por ver quién sale primero de la crisis y les importa literalmente un rábano las penurias de los parias).
Lo que yo me pregunto, desde mi ignorancia economicista, es qué tiene que ver el hambre con los móviles. La noticia del periódico me deja estupefacto: Brasil estudia regalar móviles a los pobres. El plan parece que iría dirigido a 11 millones de “potenciales clientes” y sería sufragado en parte por las operadoras. ¡Qué altruismo! ¡Qué responsabilidad social corporativa! Como si no buscaran enganchar para el negocio a otros cuantos milloncejos de incautos, que se considerarían los reyes del mambo mientras le cuentan por el telefonino a sus parientes aquello de “comer no comeremos, pero lo que es hablar por el celular: una jartá”.
Recuerdo aquella viejísima canción de La Bullonera que se cachondeaba del debate incipiente en España sobre la energía atómica. Si la hubiesen escuchado al otro lado del charco, seguro que habría algún cantor brasileiro que habría adaptado la letra mañica trocando las nucleares por los móviles.
¡Qué buenas son las multinacionales
porque nos traen centrales nucleares!¡Ay, qué gracioso! ¿qué coño habrá ocurrido?
Bajan los peces tripa arriba por el río.¡Qué buenas son las multinacionales
porque nos traen centrales nucleares!¡Qué agudos son los amos de mi tierra!
Compran inventos y se ahorran las escuelas.¡Qué buenas son las multinacionales
porque nos traen centrales nucleares!Bien satisfechos que están los accionistas,
porque al labriego le harán electricista.¡Qué buenas son las multinacionales
porque nos traen centrales nucleares!No hay que temer: el miedo es "inorancia";
dicen los sabios que viven en Arkansas.¡Qué buenas son las multinacionales
porque nos traen centrales nucleares!Y el hortelano está loco de contento:
si planta coles, le salen crisantemos.Para evitar posibles accidentes
la gran empresa "despone" lo siguiente:Hay que rezar un día y otro alternos
para librarnos de todo contratiempo.¡Qué buenas son las multinacionales
porque nos traen centrales nucleares!



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