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Agua que no has de beber
© Pierre Miró - Ecología
Antes de que la crisis se manifestase en toda su crudeza, o sea, hace casi tres años, y por tanto este pobrecito no hubiese entrado todavía en la obsesión por la austeridad que parece corroer a este país, a Europa y a buena parte de sus habitantes, escribía aquí un texto titulado Incolora, inodora e insípida, que hoy me ha recordado la foto de la izquierda.
Se trata de una reunión del govern valenciá, pero que podría ser de cualquier autonomía, ayuntamiento, diputación, ministerio, consejo de administración de corporaciones públicas o privadas, sindicato, fondo monetario internacional, banco mundial o asamblea de vecinos que no haya leído mi post. No hay reunión que se precie que no ponga encima de la mesa las poderosas razones del agua embotellada. Es absolutamente necesario, qué duda cabe, que quien se disponga a hablar en público tenga a mano un vasito de agua que llevarse a la boca. Ésta, la boca, tiende a secarse cuando se prodiga en exceso o cuando los nervios afloran, dejando al orador compuesto y sin habla. Pero, ¿no hay jarras de las de toda la vida que son un primor cuando se llenan con agua del grifo? ¿Acaso es preciso recurrir a las multinacionales de la necesidad, que se están forrando vendiendo lo que debería estar al alcance no ya de cualquier ser humano, que también, sino de las ciudades y ciudadanos que las habitan y que pueden abrir el grifo y sale un agua fresquita, limpia, pura y que da gloria verla y catarla?
Republico, pues, lo que ya escribí en su momento, a ver si le llega a alguien el mensaje. Me conformaría con cambiar los hábitos de la diezmillonésima parte de la clase política y empresarial.
Sin necesidad de alejarnos mucho, cualquiera que haya visitado determinados territorios de nuestro país (sí, ese que está pensando) se habrá dado cuenta de que las aguas autóctonas no cumplen con alguna de las propiedades que la definen. Cuando no es el color turbio es el olor clorado o el sabor ferroso. En esos casos, ciertamente, parece razonable acudir al agua embotellada.
No parece, sin embargo, muy lógico que en aquellas regiones donde el agua es excelente se consuman tantísimas toneladas de agua envasada. Hay restaurantes en donde además de la carta de vinos te colocan la carta de aguas, que pasa a convertirse en un signo de distinción de la gastronomía.
¿Qué tiene que envidiar, por ejemplo, el agua de grifo madrileña a la Perrier francesa? Supongo que la botellita, tan mona ella. La lista es interminable, vaya usted a la comarca que vaya, allá que te colocan una botellita de agua del manantial más próximo. Eso sí, adquirido por la multinacional avispada de turno, que ha visto el negocio de la tontería, al que tan dado somos en algunos países supuestamente ricos.
Algunos habrá, me los imagino, como si se tratara de catar los vinos, que distinguirán, o harán como que distinguen, el manantial de procedencia y hasta las sales, minerales, cloruros, sulfatos, calcios y magnesios que contiene.
La que está cayendo
© Pierre Miró - Sociología
Todo el mundo parece estar en el ajo. Todos utilizan la expresión, venga o no venga a cuento; al por mayor y al por menor; desde los poderes públicos y desde el cuarto poder; desde las tertulias radiofónicas y desde las charlas de café; desde la homilía del diácono a la del taxista del aeropuerto; desde las razones del empresario trincón a las del autónomo victimista; desde el demagogo cerril al erudito académico; desde el familiar cansino al pesado compañero de curro; desde el pescadero preferido al hincha futbolero… Continuar leyendo →
Ciclos y cambio
© Pierre Miró - Política
Veo el mensaje de cambio con el que el presidenciable del PSF se presenta ante el electorado francés: le changement c’est maintenant. O bien, si lo quieren en vulgar pareado: François Hollande, / c’est maintenant. La afición al gatopardismo se aprecia nítidamente en la contienda de dos colegas de partido: los mensajes de cambio de Chacón (“Queremos un cambio responsable, solvente y seguro. Pero, seguro, un cambio“) y los de Rubalcaba (“Necesitamos cambiar para ser más PSOE”). La izquierda, tradicionalmente, suele esgrimir el discurso del cambio. Sin embargo, en la orilla de enfrente, el presidente Rajoy se presentó –con éxito- con la añagaza del cambio (“Quiero convocar a todos para el cambio“) y con el mismo relato se presentará Arenas en Andalucía (“el cambio tranquilo, a mejor y sin rencor“). Continuar leyendo →
La casa del pobre (y II)
© Pierre Miró - Política
El segundo aspecto que quiero tratar es el de la comunicación. Las dos opiniones traídas a colación (ver La casa del pobre (I)) coinciden en que la transformación tiene que venir con el crecimiento de la masa crítica, agrupada en torno a proyectos pluralistas de transformación y cambio social y, por supuesto, alejados de sectarimos y personalismos y dotado de grandes dosis de generosidad, humildad y solidaridad. Mas ningún proyecto será plenamente válido, a mi juicio, si no se comunica adecuadamente y se explican los objetivos, los medios, los fines y las argumentaciones en que se fundamenta. Continuar leyendo →
La casa del pobre (I)
© Pierre Miró - Política
En la noche electoral, sostuvo Cayo Lara que el resultado obtenido por su formación era una alegría en la casa del pobre. No comparto esa visión y si los pobres se conforman con dos de pipas, mucho me temo que así no van a conseguir nunca coadyuvar a la causa emancipatoria de sus iguales. Pareciera que el modestísimo crecimiento hasta el 7% obtenido por Izquierda Unida hubiera sido un gran triunfo y, a mi modo de ver y teniendo en cuenta las políticas desarrolladas por el PSOE y su debacle electoral, es un raquítico resultado, por no decir un fracaso considerable. Continuar leyendo →
Los seres queridos
© Pierre Miró - Prensa
Me entero por El País que a Ricardo Cantalapiedra le han concedido el premio Don Quijote de Periodismo por el artículo que reproduzco más abajo. Lo que calla el periódico es que este magnífico columnista fue despedido hace unos meses después de 30 años, como recordaba el ínclito Albéniz. En homenaje al premiado y para evidenciar la actitud de la cabecera que lo echó –por culpa de la crisis, dicen-, aquí va su texto: Continuar leyendo →
Me están toreando
© Pierre Miró - Ecología, Sociología
Como toro errante que soy –he pastado por los campos de Castilla largas temporadas, aunque nací allá por las Extremaduras-, protesto enérgicamente con la declaración que algunos políticos hacen de mi condición animal. A mi pesar, y no porque algún hermano de sangre se haya enamorado de la luna y le pusiera campanero el mayoral, me están declarando bien de interés cultural las regiones de Murcia, Madrid, ahora Castilla-La Mancha y pronto Valencia. Para tamaño desafuero, una comunidad de humanos tras otra anda argumentando que lidiarme, esto es, incitarme y esquivar mis acometidas hasta darme muerte, es un espectáculo en el que confluyen unos supuestos valores históricos, artísticos y etnológicos que lo hacen merecedor de la protección otorgada. Pero digo yo, y digo bien por tener más de dos dedos de frente, ¿cómo va a ser valor artístico lo que hacen con los de mi clase? Continuar leyendo →
Quién enseña qué
“Nosotros enseñamos vida, señor” es la sobrecogedora respuesta de la artista y activista canadiense-palestina Rafeef Ziadah a la visión que suele ofrecerse sobre su país, Palestina. El vídeo muestra la lectura de este texto (en Londres, diciembre de 2011), escrito cuando Israel bombardeaba salvajemente la franja de Gaza durante la Operación Plomo Fundido (diciembre de 2008 / enero de 2009).
(visto en Paz con Dignidad)
Tuerca y seguridad
© Pierre Miró - Sociología
En algún sitio he leído una tesis según la cual en un soneto sólo cabe una idea y que, por tanto, si se quieren expresar dos ideas deberían escribirse dos sonetos. Bien, no lo discuto, no soy poeta. Pero como esto no es un soneto, a este pobrecito le vienen a la cabeza dos ideas y, ni corto ni perezoso, las pone negro sobre blanco con la ayuda del teclado bloguero.
Y es que con tanto ajuste, tanto recorte, tanta bajada de salario, tantas horas de más, tantos permisos de menos, tantos servicios públicos desasistidos, tanta falta de cooperación, tanto incumplimiento electoral, tantos 0,7% inalcanzables, tengo la sensación de que la insolidaridad aumenta exponencialmente, el sálverse quien pueda aflora por doquier, la condición humana más miserable renace de las entrañas y la tuerca está hasta los mísmisimos de que anden dándole vueltas y vueltas sin parar. Continuar leyendo →



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